Email Marketing: ¿Amigo o enemigo?
Sin duda, uno de los temas mas “de moda” del marketing online hoy es el envío de e-mails. Y con razón, ya que después del SEO es el canal más rentable del marketing y, correctamente utilizado, es una técnica extremadamente potente y efectiva para construir relaciones con tus clientes basadas en el valor y la confianza. Pero ojo, que puede ser un arma de doble filo. Utilizado de manera incorrecta puede ser destructivo para la imagen de tu empresa y puede llevarte a la pérdida de clientes y potenciales clientes. Este es el primero de una serie de artículos que dedicaremos al tema de email marketing y cómo hacerlo mas rentable. Para empezar, veamos para que sirve el e-mailing.
El Email marketing es la forma más sencilla y a su vez más barata que existe actualmente para establecer un contacto con grandes cantidades de personas con un mismo mensaje. Principalmente, el email marketing resulta de gran utilidad para:
· Fidelizar a tus clientes actuales
· Atraer nuevos potenciales clientes interesados en tu sector a través de un boletín o newsletter.
La pregunta es: ¿Cómo hacerlo, si cada vez los consumidores prestan menos atención a todo tipo de publicidad? La respuesta es muy simple: Aportando valor a tu email. En otras palabras, se trata de enviar el mensaje correcto, en el momento oportuno, a la persona adecuada.
El mensaje correcto
Un buen mensaje siempre ofrece un valor añadido, la solución a un problema o a una necesidad. Para ello es necesario que te hagas las preguntas: ¿Quién es mi cliente?, ¿Qué le gusta?, ¿Qué necesita?
En el momento oportuno
Se trata de observar los comportamientos y hábitos de tu consumidor, prever un recorrido que hace normalmente e intervenir cuando mas convenga. És decir definir un secuencia de campañas adaptadas al ciclo de vida del cliente.
A la persona adecuada
Las claves para ello son la segmentación y personalización de tus newsletters. Este punto es amplio por lo que dedicaremos un monográfico en una entrega próxima de esta serie.
En los tres casos se trata de ponerse en la piel del consumidor, imaginar sus expectativas y sus necesidades en distintos momentos de su recorrido, y pensar como el a la hora de crear tu newsletter.
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